Una tarde de Relax

Soy de esas personas que cuando algo no me gusta, algo me hace sentir mal, lo cambio.  Si algo he descubierto es que todo tiene solución, y no hace falta tener que gastar gran cantidades de dinero para conseguir que nuestro entorno sea a nuestro gusto y que nuestro castillo, el descanso de la guerrera, sea realmente un lugar acogedor en el que nos haga sentir bien y seguras.  Por razones de presupuesto un cuadro y un espejo de mi habitación, me hacían sentir a disgusto, no e gustaban. Para entrar en situación creo es que nos tenemos que rodear en cosas que nos gusten, que nos traigan buenos recuerdos, que nos hagan sentir bien y felices. Estas pequeñas cosas que muchas veces parecen carecer de importancia, pues día a día, nos dejan mella en nuestro humor y en la nuestra manera de sentirnos en casa.Así que sin pensármelo dos veces, este sábado soleado, triste y aburrido, me fui a la tienda a comprar un poco de pintura y me puse manos a la obra. Creo que no tenemos porque aguantar cosas que nos dan escalofríos o nos ponen enfermas. Hay que cambiar todo aquello que nos perjudica, voto por el cambio, voto por dejar atrás tabúes y prejuicios y sentimientos preformados por la sociedad cerrada y enclaustrada para inspeccionar nuestro mundo interior y abrirnos a nuevas experiencias y nuevas sensaciones.Maduremos, evolucionemos,  casi que tenemos la obligación de cambiar, ya no solo nuestro entorno para sentirnos mejor y mas seguros, sino nosotras mismas ampliemos nuestro punto de mira y como cuando éramos niñas, inspeccionemos de nuevo el mundo y creamos nuestras propias normas sociales.

Un abrazo a todas las que os queráis comer el mundo y deseáis cambiarlo.

Montserrat Masvidal Bañeres  

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