El 75% de las trabajadoras ha experimentado dificultades en su empleo por su maternidad

Según el estudio Fecundidad y Trayectoria Laboral de las Mujeres en España, realizado por el CSIC por encargo del Instituto de la Mujer, la discriminación en el trabajo ha aumentado en los últimos años, limitando las oportunidades de promoción especialmente de las trabajadoras más jóvenes. 

El 75% de las madres trabajadoras ha tenido problemas laborales relacionados con su maternidad y, además, se observa un incremento de este tipo de incidencias en las generaciones más jóvenes. Son datos que se desprenden del estudio ‘Fecundidad y trayectoria laboral de las mujeres en España’ realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) por encargo del Instituto de la Mujer, en el que se realizaron 9.737 entrevistas a mujeres de entre 15 y 75 años. Según los datos que arroja el informe, la discriminación ha aumentado en los últimos años. Las generaciones más jóvenes son las que encuentras más limitaciones profesionales y un mayor freno a sus oportunidades de promoción como consecuencia de su maternidad.

La encuesta también revela el sistemático aumento del nivel educativo de las mujeres de este país y las transformaciones experimentadas a raíz de la inclusión de la mujer en el mundo laboral, así como las influencias que han tenido dichos cambios en los procesos familiares. La demógrafa del CSIC Margarita Delgado ha señalado que “entre las mujeres nacidas antes de 1940 algo más del 40% no ha trabajado nunca, mientras que entre las nacidas después de 1955 esta cifra baja hasta casi el 11%”.

Convivencia e hijos

Otro de los datos que desvela el estudio es la diferencia que hay en el inicio de la convivencia en pareja y el número de hijos en función de si las mujeres trabajan fuera de casa o no, y también según el tipo de trabajo que desarrollan. Las féminas que no tienen un empleo remunerado, trabajan a tiempo parcial o tienen un trabajo no estable inician antes la convivencia en pareja y tienen más hijos. Por el contrario, aquellas con empleo estable, principalmente las pertenecientes al sector público, comienzan más tarde la convivencia y tienen menos descendencia.

Según Delgado, “las mujeres de entre 35 y 49 años con trabajo fijo tienen su primer hijo, de media, 3,7 años después de iniciar la convivencia, cifra que aumenta a 4,1 entre las mujeres que trabajan en el sector público. Estos datos demuestran que las mujeres con empleos fijos han necesitado más tiempo de su trayectoria vital para conseguirlos, lo que les ha llevado a posponer la convivencia y la llegada de los hijos. Además, el tipo de trabajo que desempeñan ejerce mucha influencia sobre la maternidad, aunque menos sobre el calendario de emparejamiento”.

Otro de los factores que provoca diferencias en cuanto a la edad de casamiento y primer hijo es el nivel de estudios. A mayor nivel educativo, mayor es la edad a las que las mujeres se casan y tienen su primer vástago, una diferencia que se mantiene en todas las generaciones. En el grupo de féminas de entre 35 y 49 años, por ejemplo, quienes tienen estudios elementales han sido madres por primera vez a los 25,1, mientras que, en ese mismo tramo de edad, quienes tienen estudios superiores han tenido su primer hijo a los 32,1 años de media.

Así, las mujeres menores de 50 años tienen más probabilidades de tener un hijo si se cumplen una serie de premisas, como haber acabado pronto los estudios y tener, por tanto, un nivel más bajo en los mismos. También es determinante no trabajar al iniciar una convivencia en pareja, si la convivencia en pareja es matrimonial, si la mujer es católica practicante o si el cónyuge o pareja es el que aporta mayores ingresos. Las probabilidades de tener un hijo a una edad más temprana también se incrementan si la mujer es extranjera.

Sin embargo, para las féminas con 50 años o más no se han encontrado determinantes que hayan modificado la probabilidad de tener un primer hijo. Su comportamiento en este caso presenta un modelo único, más independiente de los determinantes estudiados cuanto más elevada es la edad de la mujer.

Dificultades laborales

Algo que, sin embargo, es común a todos los tramos de edad es la dificultad que tienen las mujeres en su entorno laboral como consecuencia de su maternidad. Según el estudio, un 3,7% de las mujeres de entre 65 y 74 años ha sufrido discriminación en su trabajo por esta causa. Una cifra que aumenta al 6,9% en las mujeres de entre 50 y 64 años, al 8% para las que tienen entre 35 y 49 años y al 9,6% en el tramo de edad de los 20 a los 34 años.

Además, la encuesta también señala que la maternidad ha limitado las oportunidades de promoción laboral de muchas mujeres. Un 11,9% de las féminas de entre 65 y 74 años ha visto limitada sus posibilidades de ascenso por la maternidad, una cifra que asciende hasta alcanzar el 20,3% para las mujeres de entre 20 y 34 años.

En cuanto a la discriminación en el trabajo por culpa de la maternidad, la cifra ronda el 3,7% en las mujeres de entre 65 y 74 años, pero asciende a un 9,6% en la franja de edad de entre 20 y 34 años. Por último, la finalización del trabajo por maternidad pasa del 29% entre las mujeres de 65 a 74 años al 10,1% para las féminas de entre 20 y 34 años.

Margarita Delgado incluye también otro condicionante de las incidencias entre las mujeres menores de 50 años. “Esta franja de edad está determinada por el número de hijos. Para las mujeres de entre 20 y 34 años, un segundo y tercer hijo supone un incremento significativo de los problemas laborales, pasando del 73,2% en el primer hijo al 80,3% y al 83,7% para el segundo y tercer respectivamente”, ha manifestado la científica.

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