Exfoliante corporal

Lo único que hay que hacer es unir sal marina con los aceite de lavanda y de rosa mosqueta, logrando una preparación que sea suficiente para poder aplicarla en todo el cuerpo.

Además de las propiedades de las que goza el aceite de lavanda, este exfoliante casero aporta la frescura y las cualidades regeneradoras y rejuvenecedoras de la rosa mosqueta.

Es importante que la piel esté limpia y seca antes de llevar a cabo la exfoliación. Ésta debe realizarse, como señalamos más arriba, con movimientos circulares y suaves.

En este caso, pies, rodillas y codos son algunas de las zonas que no debemos perder de vista.

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