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Índice de alfabético
María
Cecilia Alegre
Inquieta y curiosa por naturaleza, María Cecilia Alegre supo desde
pequeña que lo suyo era la investigación y la escritura. Superados los
años 60 y principios de los 70, cuando pasó por la experiencia de las
"primeras letras", con la decisión propia de cualquier escorpiana de ley,
convenció a sus padres de la importancia de estudiar en el Colegio
Nacional de Buenos Aires. Venciendo algunas resistencias paternas, que
veía a tal institución como peligrosa para su "niña", allá por el año 74
comenzó su formación intelectual, formación que continúa hasta el día de
hoy sin prisa y sin pausa.
Transcurridos los tiernos años de la adolescencia, en medio de los
duros años que vivía la Argentina, los años 80 la hallaron firme en el
rumbo a seguir. Aunque tuvo un pequeño titubeo vocacional, el retorno a la
democracia la halló saltando de la Facultad de Arquitectura, en donde se
sentía un bicho raro, a la Facultad de Filosofía y Letras, en donde halló
su espacio. La Historia la esperaba con los brazos abiertos, y su
inagotable necesidad de saber la llevó a aprender todo aquello que pensara
que valía la pena. Paralelamente a su formación como historiadora, y más
convencida que nunca de lo que quería, comenzó su camino periodístico,
lejos del ámbito de la universidad: fue haciéndose sobre la práctica
cotidiana a través de colaboraciones en diferentes medios porteños.
Los 90 la encontraron historiadora y periodista, estudiando,
aprendiendo e investigando inquietamente la realidad que la rodeaba.
Si bien la formación como historiadora fue tradicional, no lo fue su
especialización: la atrajo la historia oral, emparentada desde el vamos
con el género periodístico. Y así, entre una y otra pasión fue
desarrollándose profesionalmente: ya como investigadora en un museo, en la
universidad, ya como periodista en varios medios, algunos no de su entero
agrado pero que le sirvieron para foguearse y salir adelante: Manos (en
Uruguay), Voces Recobradas, Pronto, Impacto y Unica (estas últimas tres
dejaron huellas indelebles en su carácter), La Nación; algo de deportes
para Fútbol Total y Deporte Total (en México); me metí con los astros en
Astros, y en la cultura ciudadana con la Guía del Ocio (versión gráfica y
en Internet), etc.
Hoy, ya en el siglo XXI, todo su empeño está puesto en su desarrollo
como historiadora oral, a través de la investigación de temas sociales y
políticos, y como periodista en el ámbito de la cultura, es especial en
temas de la ciudad que tanto ama: Buenos Aires.
Enviada por : María Cecilia Alegre
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