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Índice de alfabético
Mónica Seles
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El boom de
Monica Seles no sorprendió a nadie. Desde muy niña demostró
sus extraordinarias cualidades y años antes de que irrumpiera
en el Circuito todos lo que seguían de cerca este deporte
conocían su nombre como el de una futura figura.
Nacida en la localidad serbia de Novi Sad, de origen húngaro
(de hecho toda su familia se comunica en este idioma), el 2 de
Diciembre de 1973, diversos avatares ocasionaron que su
relación con su origen fuera más bien escasa. |
Desde que vio a su hermano ganar un torneo
de tenis, sintió el deseo de emularle. Con 11 años se proclamó
campeona de Europa en la modalidad infantil. Estuvo después dos años
inactiva para no quemarse antes de tiempo.
En 1988 todavía como amateur, venció a Lori
MacNeil en Nueva Orleans. Un año más tarde jugo su primer torneo
profesional. Más tarde en Houston, inauguró su impresionante
palmarés derrotando en la final a la mítica Chris Evert. En ese
momento se convirtió en la jugadora más joven del mundo que había
ganado un torneo profesional. En 1990 rompió la racha de sesenta y
seis victorias consecutivas de Steffi Graf, a la que venció con sus
mismas armas. Después de ganar a Graf en el torneo de Italia,
derroto a Navratilova por un contundente 6-1, 6-1.
A los doce años fue
considerada la mejor deportista de Yugoslavia (la más joven que
nunca recibió tal distinción), y su padre, Karolj, un dibujante y
director de televisión, no tardó en aceptar la propuesta de un
técnico de prestigio, de Nick Bollettieri para trasladarse con toda
la familia a Estados Unidos. Fue en la academia que Bollettieri
posee en Bradenton (Florida) donde la futura número uno se forjó a
las órdenes del entrenador americano. Una relación que tendría una
tormentosa ruptura años después, debido a motivos económicos, con
agrias recriminaciones entre Nick y el padre de Monica.
Su ascenso dentro del ranking mundial fue
meteórico. En 1988, con catorce años, disputo en Boca Ratón su
primer gran torneo, y el debut no pudo ser mejor, ya que se impuso a
la canadiense Helen Kelesi, que por aquel entonces era la vigésima
raqueta de la WTA. En Octubre de aquel año su nombre apareció por
primera vez en la clasificación, concretamente en el puesto 88; doce
meses después era la sexta.
Monica pasó al profesionalismo el 13 de
Febrero de 1989. Con este estatus efectuó su presentación en
Washington, dejando patente el gran futuro que la aguardaba. Llegó a
semifinales pese a no estar considerada como cabeza de serie, y en
esa ronda se vio obligada a abandonar ante Zina Garrison debido a
una lesión en el tobillo. Anteriormente había eliminado a Larisa
Savchenco, Robin White y a la tercera favorita, Manuela Maleeva-Fragniere.
No tardó en sacarse la espina de aquella
desgracia. En su segunda aparición, también sin preclasificar, se
proclamo campeona en Houston, derrotando en la final nada más y nada
menos que a Chris Evert, primera cabeza de serie.
Sería en 1991 cuando Seles se confirmaría
como indiscutible "reina" del tenis mundial. Poco después de que, en
Enero, consiguiera su primer éxito en el Open de Australia se
convirtió en la quinta jugadora (tras Chris Evert, Martina
Navratilova, Tracy Austin y Steffi Graf) que ocupaba el puesto
número uno del mundo. Monica ponía así termino a la hegemonía de
Steffi Graf, la más larga en la historia del tenis, tanto masculino
como femenino, que había prolongado ciento ochentiséis semanas.
Una tarde del 30 de abril de 1993, un
demente llamado Gunther Parche apuñalo a la entonces número uno del
mundo. Monica Seles durante un cambio de su encuentro de cuartos de
final del Open de Hamburgo ante Magdalena Maleeva.
Veintiocho meses tardó en recuperarse
Monica Seles tanto física como psicológicamente de aquella agresión.
Durante este tiempo las noticias que salían de su bien guardada
residencia de Sarasota hablaban primero de una recuperación
problemática, después de dificultades de orden psicológico y,
finalmente, de rumores una y otra vez desmentidos sobre su
reaparición. Rumores que finalmente se confirmaron a mediados de
Julio de 1995 cuando por intermedio de Martina Navratilova, Monica
confirmó que estaba dispuesta para volver a las pistas y participar
en el Open Usa.
Lo visto después habla de una Monica un
tanto distinta a la de antes de la desgraciada agresión. Más
sonriente en la pista, más divertida con el juego, mucho más
habladora en las ruedas de prensa, sigue disfrutando de las rosas
rojas, ha crecido tres centímetros (y engordado unos cuantos kilos)
y sigue considerando a Madrid el mejor lugar de Europa.
[deportes-anun.htm]
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