
SILVIA MISTRAL
(1914-2004)
«Como bestias, tras los alambres, los españoles sin
mantas, sin comida, sin sol; heridos muribundos son
lanzados al desierto de arena. Un poco de paja sobre
ella, sería un lujo. Las órdenes son feroces. Dan una lata
de sardinas, cada veinticuatro horas, para quince
personas. Dos o tres niños se mueren cada día…. Hemos
querido escapar y ha sido imposible: Los gendarmes a
cada lado, oponen una barrera infranqueable. Tienen el
corazón oscuro, como los uniformes y el alma de hojalata.
Somos prisioneras de una nación “amiga”».
Silvia Mistral.
LA VOZ PRISIONERA DE UNA NACIÓN AMIGA
La escritora Silvia Mistral publicó en México, en 1944, un delicado libro de relatos en prosa poética, Madréporas, con ilustraciones de Ramón Gaya y dedicatoria autógrafa a Ceferino Palencia, marido de la malagueña Isabel Oyarzábal, la primera embajadora de España; cuatro años
Droga, conflictos, delincuencia… Si sólo conoces La Palmilla de haberlo visto en el programa Callejeros, corres el riesgo de ignorar la realidad. Cuatro vecinas te muestran en un documental la cara más solidaria de este barrio malagueño.
María Josefa Mujía (Sucre, 1812-1888), conocida también como la Ciega, escribió versos de dolor y de tristeza en la intimidad de su hogar. Sus biógrafos dicen que perdió la vista de tanto llorar la muerte de su padre a los catorce años de edad. Tenía una formación autodidacta y una inclinación natural a la versificación; único medio que le permitía transmitir con energía y precisión los sentimientos que le nacían desde lo más hondo de su ser.
Hoy vamos a hacer un “Manos en Acción” un tanto particular. Creo que mejor. Porque “Manos en Acción” es, siempre, el lugar desde el que te contamos lo que nuestros voluntarios tejen y destejen en su labor cotidiana e incansable.
Ecologistas en Acción aplaude la decisión de Obama de elegir, para la dirección de la Administración Oceánica y Atmosférica de EE UU (NOAA, por sus siglas en inglés), una organización que realiza gran parte de las investigaciones gubernamentales sobre calentamiento global, a la respetada bióloga marina Jane Lubchenco. Decisión sorprendente, ya que este organismo casi siempre ha estado gestionado por almirantes o meteorólogos físicos, y nunca por una bióloga.
