Tienda

Manualidades


www.movilplay.com

juegos en java

melodias
imagenes
logos
todo lo que necesita tu móvil

 

aqui puedes:
chatear  
 navegar revista en linea
   
tour de la web
medir tu atractivo
ver blogs 
registrate gratis
 
 

investigacion de mercado

 
 
 
 


 

 

 
 

Índice de mensajes

CARTAS A MI AMADA
1parte, 2 parte, 3 parte, 4 parte

     

 “CARTAS A MI AMADA”, por Juan Julio de Abajo

 

 

Mi querida Carmen:

 

 

Azotan los primeros aires, y quizás vienen a limpiar las impurezas que los humanos desparramamos en nuestro peregrinar por la vida. Las leyes de la naturaleza son de una inteligencia tan pulcra y cristalina como las almas de los seres puros y sin corrupción. En este momento, en el centro de una habitación vacía y despoblada de vida, noto y sufro los tonos grises del exterior de mi prisión. Sé que fuera hay vida, aunque yo esté como en letargo, casi sin pálpitos en mi corazón. Y pienso y creo que con razón: “Qué poco somos, Señor. Que breve cosa es nuestra andadura por los senderos inciertos y sinuosos de lo que llamamos existencia y conocemos como vida terrena”. Elevo mis ojos a lo alto, y atisbo el gris de las nubes, la negrura de la mañana, el desánimo de un amanecer que se niega a desperezarse y darnos su luz clara de verano. Y las meditaciones lóbregas invaden mi cuerpo y mi alma. Un alma que bien sabe el Creador de las cosas que no nació ni se desarrolló para hacer el mal, sino para alentar a los que desearan ser sus amigos, sus correligionarios, a asociarse con ellos en la hipersensibilidad… ¡Con qué intensidad puede sufrir en silencio un hombre de carne y hueso, que dentro de poco no será más que huesos y polvo! ¡Qué tontería dar importancia al nimio hecho de haber nacido o partir hacia las praderas relajantes del más allá! Yo tengo el convencimiento, amiga del alma, de que en ese más allá habita la verdad. La única y definitiva verdad. Lo de acá, ese mundanal ruido constituido por gentes que se agolpan en lugares comunes para luchar y defenderse los unos de los otros, o ambicionar más bienes terrenales sin detenerse a pensar que a la vuelta de la esquina de cualquier año malhadado se les escapará entre las junturas de las manos, que poca cosa es en verdad. ¡Qué poquedad somos, amor de amiga! ¡Qué lástima de vida mía, que espléndida pudo ser si no me hubiese olvidado, fatuo de mí, de que dentro de mi cuerpo habitaba un corazón tierno y amoroso!

 

Perdóname, amiga- amor-compañera. No puedo seguir. Te mando una carta que he guardado durante estos años, sin que tú lo supieras. Una misiva tuya cargada de sentimiento, cuando eras toda esperanza.

 

Adiós, Carmen mía, compañera fiel de fortunas e infortunios. Nunca te olvidaré. Tú eras “LA ESPERANZA”.

 

Julio.                 

juan@fancyediciones.com

fancyediciones@wanadoo.es

 

 

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail:

 

secciones web
home
noticias
mensajes
poemas
biografias
canal motor
lo + nuevo
chistes
anuncios
servicios
tienda
libro visitas
servicios web
foro
postales

links interesantes

 

 

 

Si deseas recibir en tu e-mail el boletín con las actualizaciones, registrate aqui

 

 
 
 

Número de Usuarios: online


 

"La web de la mujer actual" - ©- MMB - Barcelona - España