
"Relato dedicado a todas aquellas
personas anónimas que dedican y dan su
visa para hacer de este mundo, un mundo
mejor"
Hoy a muerto un pacifista, no ha salido
en los periódicos ni en los noticieros,
su muerte no era noticia. Su vida la
dedicó a la paz, a la defensa de la
belleza, quiso ser humano, con el alma
desnuda de vanidades y espejismos
materiales, no veía colores en la piel,
ni sombras en los corazones. Amaba el
viento, la lluvia que lo acariciaba,
disfrutaba viendo a niños, blancos y
negros, jugando. No era de ningún
partido político, ni empeñaba su amor
por una bandera. Para él solo existía
una sola bandera, la de la vida. Jamás
busco intereses ni suyos ni ajenos.
Vivió como le dio la gana y murió solo
con una sonrisa pura. Una sonrisa que
solos los que tiene la conciencia
tranquila pueden esbozar en sus labios.
Hoy murió un pacifista y nadie se entero
porque simplemente él no era una
marioneta de la sociedad. Afortunado él
que murió en paz y desgraciados nosotros
esclavos de la ambición humana.
Miguel Ángel