¡Hola Shaib!
Te escribo esta carta para decirte que ya he llegado a Tánger. Sí,
ayer al fin lo he conseguido. En mi carta anterior te contaba todo lo
que habíamos sufrido para llegar aquí. No te puedes imaginar todo el
hambre, todo el frío, toda la sed que hemos pasado para llegar a ver
nuestros sueños hechos realidad, y allí están, a sólo un estrecho de
distancia.
Ahora por fin estoy rozando con las yemas de los dedos lo que los dos
hemos estado soñando durante tanto tiempo. Llegar a Europa, allá donde
todavía vive la esperanza que en nuestro país se ha encargado de matar
esa absurda guerra que nadie recuerda porqué se originó hace ya tantos
años. Dicen, y es cierto, que cuanto menos tienes más daño haces a los
que están a tu alrededor para conseguir lo que otros consideran como tan
sólo sobras... pero... no. No es cierto. Ahora mismo tengo sólo tu foto,
la ropa que llevo puesta, este lápiz casi acabado y este papel arrugado
en el que te escribo, y, es curioso, creo que con ello lo tengo todo,
porque quien tiene un sueño y cree que puede conseguirlo llena su
corazón de ilusión no dejando lugar en él para la pena...
Ha llovido encima de mí y también ha hecho tanto calor que se
derretía el suelo ante mis pasos. He guardado y mimado tu foto para que
ahora este intacta, igual que el día que te la sacaste en la kashba,
pero no te negaré que deseo romperla, destrozarla en mil millones de
pedazos, tantos como penas hemos pasado, y deseo hacerlo porque el día
que lo haga significará que tú estas aquí, a mi lado y que no me hará ya
falta mirar a ningún papel para poder verte, porque se que no me
separare ya más de ti. Quiero que vengas pronto a mi encuentro, en
Europa sé que habrá trabajo, ganaré dinero y te podrás venir con Alí y
Shela, y juntos estaremos los cuatro para no separarnos ya jamás,
felices en Europa, la tierra de nuestros sueños...
Mañana será el gran día, y sé que estaré pensando en ti. Dicen que en
el estrecho el aire es muy frío, helado, y yo solo tengo esta chilaba y
unos pantalones raídos que conseguí cambiarle a un mercader en
Mauritania por las pocas monedas que me quedaban. Ya ves, no tengo ni
siquiera para comer, pero me da igual, seré fuerte y tu recuerdo siempre
calentará el aire gélido como si tú misma lo hubieras respirado antes.
Sueño cada noche con volver a despertarme a tu lado, en Europa, con los
niños, y creer que sigue siendo el mismo suelo de siempre para darme
cuenta luego que no, que esta vez es real, realidad dulce por estar
junto a ti, por poder despertarme con tu pelo enmarañado en el mío, por
ser tú y sólo tú quien salude mi nuevo día porque por fin estarás a mi
lado y volveremos a ser uno, sólo uno, como nunca debimos dejarlo de
ser...
Ahora guardare esta carta en mi bolsillo. En unas horas subiré a la
patera. Dicen que es la más rápida de todo Tanger y que ya ha cruzado
cinco veces y no la han podido coger. He decidido mandarte esta carta
desde España, con un sello de esos en los que en vez de salir nuestro
Califa aparece el de España, ese que llaman "Rey... Ya verás, luego en
todas las cartas hasta que vengas junto a mí saldrá él. Pero eso será
mañana, ya veras... todo saldrá bien.
Y si no sale dale un beso a Ali y a Shela y guárdate para ti otro,
otro beso de amor, y si no vuelvo quiero que te dure eternamente que
recuerdes el sabor de mis labios como yo recuerdo el tuyo. Sólo quiero
que sepas que siempre estará a tu lado, allá donde este, pero no, no
quiero pensar en ello, ya veras, todo saldrá bien, todo tiene que salir
bien.
Tuyo para siempre:
IAID
(Carta encontrada en uno de los bolsos de la ropa de Iaid Halem
Ashaid, encontrado muerto en la costa de Tarifa el 25 de Febrero del
2002)
¿ Ser persona o no, depende de un papel ? Las esperanzas se ahogan en
el mar ...... - Skunk D.F
Morello
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