
Hoy no puedo andar en tus olvidos
Ni ser el
árbol que te miente
Y mis manos
No pueden
dormirse dentro de tus mares
Ni mancharse
con tus besos
No soy ya ese
desconocido e imperfecto camino adolescente
Que te crece
cada vez que me miras
Hoy no necesito de nombre ni piedad
Para
dibujarte entera cada vez que nos besamos
Y a pesar de
que los inviernos invitan a encontrarnos
No puede
nunca el amor ser descuido o adorno
Y tampoco necesita de mapas para crecer
Para disfrazarse de nube
No vive para
cantar en las sombras el amor
Y siempre
derrota y rompe
Los miedos
que espejos y palabras ocultan
Antonio Marín Segovia
11 de febrero de 2004