


Un hombre estaba jugando golf, cuando de repente se sintió perdido… Vió delante de él a una mujer jugando, y fué a su encuentro… ¡Buen dÃa! ¿PodrÃa ayudarme?, no sé en qué número de hoyo estoy Ud. está un hoyo detrás mÃo. Yo estoy en el 7, Ud. está en el 6. El hombre le agradeció y continuó jugando.
Un par de horas más tarde, se sintió nuevamente perdido. Vio a la misma mujer y fue hacia ella con algo de vergüenza. Perdón por molestarla otra vez. Me perdà nuevamente. ¿PodrÃa decirme en qué hoyo estoy ahora? Ud. está un hoyo detrás mÃo. Yo estoy en el 14, Ud. en el 13. Nuevamente le agradeció el gesto y continuó jugando.
Cuando finalizó, vio a la mujer en el bar del club. Fue hacia ella y le preguntó si podrÃa invitarla a tomar un trago, en agradecimiento por haberlo ayudado. Ella aceptó y comenzaron a charlar animadamente hasta que él le preguntó que hacÃa ella para vivir… - Estoy en ventas - No bromee, ¿en serio?, ¡yo también! - ¿Qué vende? - le preguntó el hombre. Ella se sintió un tanto avergonzada de contarle, y después de que él le insistiera, se dispuso a decÃrselo si le prometÃa no reÃrse. Él prometió no hacerlo….
- Vendo tampones
Él inmediatamente soltó una gran carcajada y entonces ella enojada le dijo… ¡Me prometió que no se reirÃa! - ¿Cómo no hacerlo? …
Yo vendo papel higiénico Sigo estando un hoyo detrás suyo!!!
Un empresario vuelve de su oficina a la tarde y en medio de una gran tormenta. Ve a una bella mujer en la parada de colectivos, por lo que detiene su automóvil:- Llueve a cántaros… ¿La llevo?
 - Ah, bueno, gracias. Responde ella, entrando al autoÂ
Llegando al edificio donde ella vive, lo invita a entrar:
 - No quiere UD. tomarse un cafecito, un whisky, alguna cosita que le invite, con este frÃo?- No, gracias, debo llegar temprano a casa.
 - Pero, ha sido usted tan gentil,suba aunque sea un ratito.
 El sube ante la petición de la damita.
Cuando entran, ella le sirve un  buen whisky y luego va a su dormitorio, del que retorna arreglada y perfumada, dejando entrever un cuerpo bellÃsimo bajo una sugestiva bata.
 Beben algunos tragos, oyen música, charlan, rÃen, entran en confianza, y
 -como debÃa ocurrir- se van a la cama, tiene sexo con especial entrega, y luego dormitan.
 A las 6 de la mañana del dÃa siguiente, él despierta preocupadÃsimo:
 - Uh!! Puta maaadre, me quedé dormido… ¿Y ahora que hago? …….
 Medita. Toma el teléfono y marca el número de su casa. Tan pronto le responde su mujer, grita: