Queridas compañeras de cromosomas, se acaba el verano, y en pleno proceso de propósitos y devaneos mentales de cara al otoño, creo necesario un nuevo comienzo dando un saltito en nuestro escalón mental para no rebajar ni expectativas ni ideales. PROHIBIDO CONFORMARSE.
Nos vamos a Ibiza.
Queridas compañeras de cromosomas, es hora de saborear el mediterráneo y dejarse llevar por la isla que nunca duerme, y a buen seguro, tampoco deja dormir. Bienvenidas a Ibiza.
Embarquémonos en alta mar, desde Valencia o Denia, dirección descanso, diversión, fantasía o simplemente vacaciones. La tripulación de Acciona Trasmediterránea nos espera.
Un viaje de alta velocidad, tan sólo 4 horas de Valencia a Ibiza, donde tan placentero es el durante como chispeante la adrenalina de pisar tierra firme.
La sonrisa y la amabilidad son el acento de una de las tripulaciones más agradables que he conocido, y después de las mil ventanillas donde me ha tocado discutir durante el invierno, de los mamarrachos al volante, de los pisotones del metro, y de los disgustos por teléfono con operadores en lata, da un gustazo acercarse, por un momento, a las puertas del paraíso con unas Evas tan simpáticas, como los Adanes, en este caso los capitanes del Alcantara II , quienes han mostrado para todas nosotras su lugar de trabajo.
Lógicamente, además de avalarse de las mejores medidas de seguridad y de la más alta gama de servicios, incluyendo el cuidado del medio ambiente, se nota en su cara, que su ventana tiene el sabor mediterráneo de un inmenso azul. Con razón se les ve tan felices y relajaditos, pura colorterapia, no hay mejor vista que el azulado infinito…
¿Qué tienen en un común, la pinza, el coco y la olla? , pues qué, queridas compañeras de cromosomas, a todas se nos van…

