Más mujeres en un mundo de hombres, más mujeres que han decidido por encima de todo dedicarse a lo que ellas querian, y lo han conseguido, por encima de los prejuicios sociales. Cuando en este siglo oigo a mis hijas decir cosas como “no voy a estudiar o hacer esto o aquello porque son cosas de chicos”, me veo en la obligación de montar un discurso improvisado de que no es cierto, de que las cosas no son asi. De que pueden hacer lo que deseen. Lo que me dejo en la retaguardia es que tendran que luchar mucho para conseguirlo.


