energía eolica

Plataforma Europea Contra los parques Eólicos (PECE)

Dos mil personas manifestándose por las calles de París, denunciando el gran escándalo financiero que ha supuesto esta idea de energía renovable «QUE NO VA» y que está destruyendo los paisajes, la naturaleza y la calidad de vida de los pueblos.

También tuvo lugar en París ese mismo día una conferencia internacional sobre los parques eólicos. La Plataforma Europea Contra los parques Eólicos (PECE) fue creada en esta ocasión, y un comunicado de prensa fue difundido a los medios sobre este evento.

Reunidos en Paris el 4 de Octubre, representantes de varios países europeos constituyen una plataforma internacional para hacer frente a la estafa eólica que está teniendo consequencias nefastas sobre la sociedad, devaluando su patrimonio inmobiliario y su calidad de vida, destruyendo los paísajes y con ello el potencial turístico del país, saqueando la naturaleza, matando aves y murciélagos, causando incendios, contaminando el agua, etc. Además, hará que suba mucho en el futuro el precio de la luz, y todo esto sin compensación positiva al declararse la energía producida por los molinos no gestionable – por su intermitencia y variabilidad descontrolada.

El plan inmediato de la plataforma PECE es el de entregar a la Comisón Europea una carta exponiendo su preocupación y pidiendo una moratoria para analizar los impactos eólicos reales.

Para más información sobre la no gestionabilidad de esta energía:

(1) – Las centrales de respaldo emiten gases invernaderos porque queman combustibles fósiles. La nuclear no sirve para esto: no puede subir y bajar su producción en un instante. En cuanto a la hidroeléctrica, podría servir; pero en realidad se guarda de reserva para las emergencias, ya que el agua es limitada y valiosa, y que los pántanos pueden llevar años en rellenarse. ( Ejemplo de emergencia: si se tiene que parar una central de inmediato por un problema técnico – o si amaina el viento de manera tan rápida y completa que las centrales de respaldo tradicionales, de combustibles fósiles, no dan abasto).

Las centrales de gas de ciclo combinado no sirven tampoco para esto: les cuesta subir y bajar su producción con frecuencia. Tienen que ser de ciclo abierto, o simple. Pero allí el problema es la menor eficiencia, o sea el mayor consumo de combustible y la mayor emisión de C02. Y el gas siendo más costoso que el carbón, y la eólica de por sí muy cara, el factor coste es un problema. Así que, al fin y al cabo, ciertas centrales de carbón de reconocida flexibilidad de operación son las que más valen para el trabajo de respaldo (también llamado “balancing”, o sea estabilización).

Con lo cual la energía eólica fomenta la perennidad de las centrales “sucias”: las de gas de ciclo abierto y algunas de carbón. Y por eso se está mirando a la técnica del «carbón limpio» con secuestración del C02 – ver mi artículo: Unión Fenosa, la tercera eléctrica española, apuesta por el carbón limpio. Pero si podemos producir energía limpia con el «carbón limpio», ¿ para qué necesitamos la eólica, que destroza el paisaje, devaloriza la propiedad, arruina el turismo rural, mata las aves, prende fuego al monte, contamina el agua, etc.?. Los efectos negativos de las centrales eólicas.. Por eso digo y repito que la eólica es inútil:

– Con gas de ciclo abierto, o con carbón sucio de respaldo, se emite más C02.
– Con carbón limpio, ya no servirá para nada la eólica: mejor dejar estas nuevas centrales trabajar a plena capacidad, sin muchos altibajos: saldrá más limpio y más barato.

(2) Las centrales de respaldo producen más gases invernaderos, de 3 maneras:

– Cuando empeza de soplar el viento a través del país, producen electricidad los molinos, y bajan su producción en la misma medida unas centrales de respaldo (la producción eólica «desplaza» la producción tradicional). En vez de funcionar al 80% de su capacidad (por ejemplo), estas centrales funcionan ahora al 20% (por ejemplo). Así son menos eficientes, y emiten más gases invernaderos a la atmósfera por Kwh producido.

– Cuando sopla más el viento, la producción eólica desplaza mas producción tradicional, y unas centrales de resplado dejan de producir. Si son centrales de carbón, se tienen que mantener calientes, en stand-by, quemando carbón y emitiendo C02 para nada, para que puedan resumir su producción en el instante, cuando el viento amainará. De pararlas, llevarían entre 3 y 6 horas para volver a subir la presión del vapor al nivel adecuado ( según el tipo de technología de la planta ).

– Cuando varia la velocidad del viento, las centrales de respaldo tienen que subir y bajar su producción cada rato, para estabilizar la frecuencia eléctrica en la red. Al hacer esto – subir, bajar, subir, bajar – todo el día, se gasta más combustible, se emiten más gases invernaderos, y se gasta más la maquinería. Es igual que un coche en el tráfico urbano: gasta más.

Pero hay más. Este respaldo por las centrales térmicas representa una duplicación de los medios de producción para la misma producción total efectiva, la cual es igual al nivel de la demanda en cada momento. Habiendo días sin viento, no se puede eliminar ninguna central térmica o nuclear. Y a medida que sube el consumo ( podría ser un 30-40% en los próximos 10 años) hay deconstruir más centrales, como si eólica no existiera. De no ser así, los días sin viento tendríamos largos, muy largos apagones.

O sea doble inversión, y doble emisión de gases invernaderos a la hora de fabricar la maquinaría, de transportarla, de construir la planta (o los caminos de acceso y las bases de hormigón para los molinos), y de instalar todo.

Para más información sobre los efectos negativos de los parques eólicos, os recomendamos la recopilación realizada durante más de 5 años por Mark Duchamp:

* Energía eólica – de Mark Duchamp

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